El 22 de agosto el Venezia anunció la renovación de Filip Stanković hasta el 30 de junio de 2030. Tres días antes, el 19 de agosto, había oficializado la llegada de Lorenzo Montipò desde el Hellas Verona a título definitivo, con contrato hasta 2028. Dos comunicados próximos que, leídos juntos, dicen una sola cosa sobre la portería de un recién ascendido.
Los dos porteros
| Apartado | Filip Stanković | Lorenzo Montipò |
|---|---|---|
| Nacido en | 2002 | 1996 |
| En el Venezia desde | 2024 (cedido), luego en propiedad | 19 de agosto de 2026 |
| Contrato | hasta el 30 de junio de 2030 | hasta el 30 de junio de 2028 |
| Partidos en el club anterior | 37 en Serie B con la Sampdoria | 179 en cinco temporadas con el Verona |
| Selección | Serbia | ninguna internacionalidad absoluta |
Stanković tiene veinticuatro años, mide 1,87 metros y se formó en el Inter sin llegar a debutar con el primer equipo. Su camino está hecho de cesiones útiles: dos temporadas en el Volendam, en los Países Bajos, con un ascenso a la Eredivisie, un año en la Sampdoria en Serie B como titular fijo y después el Venezia. Montipò tiene treinta y llega tras cinco temporadas en Verona.
Por qué la renovación llega ahora
La secuencia importa. Un club que ficha a un portero de treinta años en propiedad y tres días después prolonga hasta 2030 al de veinticuatro no está eligiendo entre los dos: está declarando que quiere a ambos, con horizontes distintos.
El contrato de Montipò vence en 2028 y el de Stanković en 2030. Las dos fechas describen dos funciones: una cobertura inmediata y una inversión larga. Es la manera en que un recién ascendido intenta no pagar dos veces el mismo error, el de confiar la categoría nueva a quien nunca la ha jugado de titular y quedarse sin alternativas en noviembre.
Qué cambia de verdad entre la Serie B y la Serie A
El oficio del portero cambia en tres puntos cuando se sube de categoría, y ninguno de los tres tiene que ver con la parada espectacular.
El volumen. Un equipo que en Serie B controla los partidos concede pocos disparos y los concede desde lejos. Ese mismo equipo en Serie A defiende durante más tiempo, y el portero pasa de tres intervenciones por partido a seis o siete. No es solo cansancio: es ritmo mental, porque la concentración hay que mantenerla viva en fases en las que no ocurre nada durante veinte minutos.
La calidad de los disparos. En Serie B buena parte de los remates llega desde fuera del área o desde posiciones laterales. En Serie A crece el porcentaje de tiros dentro del área y desde situaciones elaboradas, donde el portero no ve salir el balón porque tiene un cuerpo delante.
La distancia respecto a la línea. Un equipo que defiende bajo deja al portero mucho campo a la espalda que cubrir en las salidas, pero tiempos largos para leer. Un equipo que defiende alto le pide ser un defensa más fuera del área, con decisiones que se toman en medio segundo. El Venezia de Giovanni Stroppa llega de una Serie B ganada desde el primer puesto y tendrá que elegir cuál de los dos equipos ser en la Serie A: esa elección recae en el portero antes que en nadie.
El valor de los números del ascenso
Treinta y ocho partidos en treinta y ocho jornadas en la temporada del ascenso dice algo preciso: ninguna rotación, ninguna lesión larga, ningún momento en el que el entrenador cambiara. Para un portero que empezó esa temporada con veintitrés años, en una competición de cuarenta y dos partidos en total, es el tipo de continuidad que vale más que cualquier estadística.
El recuento del club habla de cincuenta y cinco partidos oficiales con la camiseta naranja, negra y verde y dieciséis encuentros cerrados sin encajar. Aproximadamente una portería a cero cada tres partidos y medio, con un equipo que por el camino atravesó un descenso y un ascenso.
Qué dice esta elección
El portero es el puesto en el que la jerarquía se ve menos y pesa más. En todas las demás posiciones un titular que pierde el sitio sigue jugando ratos; en la portería se juega todo o nada, y una elección equivocada se mantiene durante meses porque cambiarla cuesta credibilidad.
El Venezia ha construido la suya de forma explícita: un titular designado desde la temporada anterior y atado al club durante cuatro años, y un portero experto listo para entrar sin que la operación parezca un suspenso. Es una estructura que aguanta si el entrenador la comunica bien y que se rompe al tercer partido malo si no lo hace.
Lo que queda por saber
La pregunta abierta son los primeros meses. Stanković jugó dieciséis partidos de Serie A en 2024-25, cuando el Venezia descendió: sabe lo que le espera, pero su experiencia en la categoría es la de un equipo que perdió.
El salto de verdad no es técnico, es de expectativa. Defender una portería en una liga en la que tu equipo parte para salvarse significa que cada error se convierte en un punto perdido y cada parada vale el doble. El contrato hasta 2030 dice que el club está dispuesto a esperar a que ese salto se produzca.
Datos e informaciones recogidos de fuentes públicas: comunicados oficiales de los clubes, Wikipedia, archivos estadísticos y prensa deportiva.
Preguntas frecuentes
¿Hasta cuándo está ligado al Venezia Filip Stanković?
Hasta el 30 de junio de 2030. El club lo anunció el 22 de agosto de 2026.
¿Cuántos partidos ha jugado Stanković con el Venezia?
Cincuenta y cinco partidos oficiales y dieciséis porterías a cero según el recuento publicado por el club, desde su llegada en 2024-25. En el año del ascenso jugó las treinta y ocho jornadas de la Serie B.
¿Quién es el otro portero del Venezia?
Lorenzo Montipò, nacido en 1996, incorporado a título definitivo desde el Hellas Verona el 19 de agosto de 2026 con contrato hasta el 30 de junio de 2028. En Verona sumó 179 partidos en cinco temporadas.
¿Qué cambia para un portero entre la Serie B y la Serie A?
Cambian el volumen de disparos recibidos, su calidad y la distancia a la que trabaja la línea defensiva. En la Serie A el portero de un recién ascendido para más, en situaciones más difíciles, y tiene menos tiempo con el balón.
¿Quién entrena al Venezia en la Serie A?
Giovanni Stroppa, que llevó al equipo al ascenso ganando la Serie B 2025-26 y renovó hasta 2029.